Las familias inmigrantes no deben quedar excluidas de la respuesta al COVID-19
Este momento pone de manifiesto que la salud y el bienestar de todas y cada una de las personas están interrelacionados. Sin embargo, la respuesta política a la pandemia de COVID-19 ha dejado explícitamente fuera a muchas familias inmigrantes. Esto resulta especialmente preocupante en Arizona, donde más de uno de cada cuatro niños crece en un hogar de inmigrantes. Los hogares de inmigrantes tienen una fuerte presencia en los trabajos esenciales de primera línea y casi el 16 % de las pequeñas empresasson propiedad de arizonenses nacidos en el extranjero.

Sin embargo, los inmigrantes que hayan pagado y presentado sus impuestos utilizando un Número de Identificación Fiscal (ITIN) no tienen derecho a recibir los pagos de estímulo federal ni las prestaciones por desempleo. En virtud de la Ley CARES federal, se deniega el pago de estímulo a familias enteras si el contribuyente (o su cónyuge, en caso de declaración conjunta) utiliza un ITIN en lugar de un número de la Seguridad Social.
En Arizona, 104 000 niños viven en hogares de inmigrantes que no recibieron el pago de estímulo por haber presentado la solicitud con un ITIN.
Además de las ayudas económicas, los legisladores estatales pueden garantizar que todas las personas tengan acceso a pruebas, tratamientos y servicios preventivos gratuitos para la COVID-19, independientemente de su situación migratoria. Muchas familias de Arizona han renunciado a las prestaciones sanitarias a las que tienen derecho o no las han solicitado debido al miedo y la incertidumbre que generan políticas perjudiciales como la de la «carga pública». Mientras que otros estados han aprovechado las nuevas flexibilidades federales para ampliar los lugares donde los inmigrantes indocumentados pueden acceder a Medicaid de emergencia (AHCCCS) para las pruebas y el tratamiento de la COVID-19, Arizona no lo ha hecho. Los estados también pueden destinar fondos estatales para proporcionar servicios de Medicaid y CHIP (KidsCare) a todos los niños, independientemente de su estatus migratorio.
La exclusión de determinados inmigrantes socava nuestra recuperación económica y la salud pública. La próxima legislación federal sobre la COVID-19 debería ampliar las ayudas económicas de la Ley CARES a quienes presentan la declaración con un ITIN, y Arizona debería ampliar el programa de Medicaid de emergencia (AHCCCS) a las familias inmigrantes que lo necesiten.