Logros en materia de protección infantil

El presupuesto de Arizona para 2023 prevé inversiones clave en todo el ámbito del bienestar infantil que, en su conjunto, suponen un importante paso adelante para garantizar que los niños y las familias que corren el riesgo de entrar en el sistema de acogida, que se encuentran en él o que están en proceso de salir de él, cuenten con el apoyo que necesitan.

Prevención

Una asignación de 10 millones de dólares para el programa de visitas domiciliarias «Healthy Families Arizona» (HFAz) amplía los recursos esenciales destinados a las futuras madres y los padres primerizos para que sus hijos tengan un comienzo saludable en la vida. Los programas de prevención primaria como HFAz fortalecen a las familias y reducen el riesgo de que estas tengan que recurrir al sistema de protección de la infancia.

Acogida familiar por parte de familiares

Los 19,8 millones de dólares destinados al acogimiento familiar por parte de familiares suponen un cambio radical, ya que más de la mitad de los niños en acogida de Arizona viven con un familiar. Aunque estos niños se benefician de las mejores prácticas del acogimiento familiar por parte de familiares, nunca han recibido el apoyo adecuado por parte del estado. Casi 20 millones de dólares se destinarán a aumentar la asignación mensual que se proporciona a los niños acogidos por familiares, de 75 a 300 dólares al mes. Aunque sigue siendo menos de la mitad de lo que reciben los niños acogidos por personas ajenas a la familia, junto con otros cambios normativos y de prácticas ya en marcha que prometen eliminar los obstáculos para la obtención de la licencia de los cuidadores familiares, esta financiación sitúa a los niños en acogida familiar en el camino hacia la paridad.

Transición desde la atención sanitaria

Un aumento de 2,6 millones de dólares en la ayuda para la vida independiente allana el camino hacia el éxito a los jóvenes que salen del sistema de acogida. Este aumento eleva la ayuda mensual para los jóvenes en acogida prolongada de 715 dólares al mes —una cuantía que no se había revisado desde 2009— a 1 200 dólares, con el fin de reflejar mejor el vertiginoso aumento del coste de la vida y proporcionar un apoyo económico significativo a los jóvenes que se esfuerzan por convertirse en adultos independientes y exitosos.

Aunque al estado aún le queda un largo camino por recorrer, estas inversiones constituyen pasos importantes para transformar nuestro sistema de protección infantil en un sistema de bienestar infantil: uno en el que las familias puedan acceder a los recursos que necesitan para no correr el riesgo de verse involucradas en el sistema de protección infantil; uno en el que todos los niños y las familias que sí necesitan acogida dispongan del apoyo necesario para recuperarse; y uno en el que los jóvenes que superan la edad de acogida puedan prosperar como adultos independientes.