15 000 niños de Arizona han conseguido cobertura sanitaria durante la pandemia, pero aún nos queda trabajo por hacer.
El seguro médico es una inversión a largo plazo para los niños. Ayuda a las familias a recibir la atención que necesitan, cuando la necesitan, sin temor a tener que hacer frente a facturas médicas elevadas. Además, ayuda a los niños a aprender, crecer y jugar al máximo de sus posibilidades.
Persisten las disparidades raciales y étnicas en las tasas de cobertura, pero un nuevo informe del Centro para Niños y Familias de la Universidad de Georgetown muestra algunos aspectos positivos. En 2019, casi 1 de cada 4 niños de origen indígena americano o nativo de Alaska carecía de seguro médico. En 2021, esa cifra se redujo a menos de 1 de cada 5. Sin embargo, la tasa de niños sin seguro médico de origen indígena americano o nativo de Alaska en nuestro estado sigue siendo significativamente más alta que la del conjunto de los niños de Arizona (8,5 %).
Aunque la tasa de niños sin seguro médico en Arizona está mejorando, seguimos teniendo una tasa más alta que la media nacional (5,4 %). Los datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de la Oficina del Censo muestran que, aunque las medidas adoptadas durante la pandemia proporcionaron cobertura sanitaria a 15 000 niños más que en 2019, Arizona sigue ocupando el puesto 48a del país en cuanto a la tasa de cobertura sanitaria infantil.
No tiene por qué ser así. A continuación, ofrecemos algunas sugerencias para los legisladores de Arizona de cara a la sesión legislativa de 2023:
- Aprovechar al máximo Medicaid y CHIP (AHCCCS y KidsCare). A medida que aumentan los costes de todo, cada vez más familias de todos los niveles de ingresos se ven obligadas a tomar decisiones difíciles sobre cómo recortar sus presupuestos. El programa CHIP de Arizona (KidsCare) tiene algunos de los requisitos de ingresos más estrictos del país. Los legisladores de Arizona deberían ampliar los criterios de elegibilidad basados en los ingresos para KidsCare a fin de reflejar mejor nuestra realidad financiera.
- Simplificar el proceso de inscripción. Los padres no deberían tener que pasar por mil dificultades para mantener la cobertura de sus hijos. Eliminar el periodo de espera de KidsCare y reducir la carga burocrática ayudará a que más familias consigan y mantengan su seguro.
- Dar cobertura a los niños y las mujeres embarazadas que no sean ciudadanos. En Arizona, los residentes permanentes legales (titulares de la tarjeta verde) deben esperar cinco años antes de poder optar a la cobertura de AHCCCS o KidsCare. Esto deja pocas opciones a las familias que intentan empezar de cero en nuestro estado. Eximir de este requisito a los niños y a las mujeres embarazadas es una forma sencilla, asequible y solidaria de tratar a los recién llegados.
El informe completo está disponible aquí.
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