Arizona planea reabrir, pero ¿hay suficientes programas de cuidado infantil de calidad?
Ayer, el gobernador Ducey anunció su plan para la reapertura de la economía de Arizona en los próximos días y semanas. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 ha provocado una crisis creciente en los programas de cuidado infantil de todo el estado. A causa de la pandemia, casi el 75 % de los programas autorizados de atención y educación temprana de Arizona se encuentran ahora cerrados temporalmente. Resultados de una encuesta de una encuesta realizada en marzo de 2020 por la Asociación Nacional para la Educación de Niños Pequeños (NAEYC) sugieren que hasta la mitad de los programas de cuidado y educación temprana existentes en el estado podrían cerrar definitivamente sin ayuda financiera.
Las recientes medidas adoptadas por la Oficina del Gobernador, el Departamento de Seguridad Económica y First Things First han sido acogidas como un primer paso positivo para garantizar la supervivencia del sector del cuidado infantil en el estado. Children’s Action Alliance insta al gobernador y a la Asamblea Legislativa de Arizona a que consideren la adopción de medidas adicionales para reforzar un sector que resulta esencial para la reactivación de la economía de nuestro estado.
A Arizona se le han asignado 88 millones de dólares en fondos federales procedentes de la reciente Ley CARES, destinados específicamente al cuidado infantil; sin embargo, la Asamblea Legislativa y el gobernador deben actuar para otorgar la autoridad necesaria para la asignación de fondos antes de que estos puedan utilizarse. Instamos a los legisladores y a nuestras agencias estatales a que hagan un uso estratégico de los nuevos fondos federales eximiendo del pago de las tasas de licencia a los proveedores de servicios de cuidado infantil y concediendo subvenciones de funcionamiento a los centros que luchan por mantenerse abiertos.
Más allá de la crisis inmediata de la COVID-19, Arizona debe renovar su compromiso de invertir en programas de cuidado infantil de alta calidad. Un nuevo informe del Instituto Nacional de Investigación sobre Educación Temprana (NIEER) advierte de los peligros a largo plazo que la crisis de la COVID-19 supone para el cuidado infantil y señala la necesidad de un apoyo bipartidista para mejorar el acceso y la calidad de este servicio, a pesar de los graves retos a los que se enfrenta.
Los habitantes de Arizona han demostrado en repetidas ocasiones su apoyo a la financiación de la primera infancia. Ya es hora de que nuestros legisladores se sumen a ellos.